Ciudades que Caminan

La Eliana y Paterna son dos de las ciudades que se han unido a la Red de Ciudades que Caminanuna asociación internacional sin ánimo de lucro que promueve la movilidad sostenible y la mejora del espacio público para los peatones.

Otros municipios ya forman parte de la red, por ejemplo Valencia, Alicante, Barcelona y muchas otras ciudades españolas. 

    El plan es aprovechar el apoyo técnico y divulgativo que ofrece la Red para transformar ciudades, y además implicar a la ciudadanía en esta nueva idea para un futuro más sostenible.

    Su objetivo principal es que los viandantes sean máximos protagonistas de la movilidad urbana y del espacio público.

    La integración en la Red implica un compromiso con la mejora del espacio público como lugar para caminar, estar y socializar. Se abordan proyectos para fomentar la caminabilidad y, en relación con ésta:

    • la movilidad sostenible
    • la accesibilidad universal
    • la seguridad vial
    • la calidad del medio ambiente urbano 
    • y la autonomía infantil

    Puedes encontrar recursos muy útiles en el apartado de Aprendizaje en Red de Ciudades que Caminan.

    Resumen del Taller "Verde Calle" del 15 de Abril 2026 en L'Eliana

    Xabier Matilla

    • Renaturalizar no es solo integrar más naturaleza dentro de las ciudades, es cambiar hábitos, materiales y la relación que tiene la ciudad con su entorno.
    • Para poder perdurar en el tiempo, hemos de pasar de un Modelo Depredador a un Modelo Sostenible de ciudad.
    • La zona del Mediterráneo será una de las zonas más afectadas por el aumento de las temperaturas al que nos arrastra la emergéncia climática.
    • Numerosos estudios demuestran que el 80% de nuestra salud depende del entorno en el que vivimos. Podemos estudiar nuestra genética, cuidar nuestra alimentación y cuidar de nuestro cuerpo y mente - pero es el entorno el que va a condicionar el 80% restante de nuestro estado de salud.
    • Hemos perdido un 40% de la biodiversidad en los últimos 100 años. Pensemos en cómo recuperarla.
    • El 68% de la via pública en muchas lugares está ocupado por el vehículo. Esto crea un conflicto de uso con los peatones, y hay que pensar en soluciones para resolverlo.
    • Vivimos en una sociedad multiescalar: nos movemos a nivel local, entre ciudades y también entre países. ¿Cómo resolvemos cuestiones de proximidad, autosuficiencia y justicia socioespacial en estos tres niveles?
    • Para una misma densidad de población, existen formas distintas de utilizar el espacio verde. Puedes tener muchas viviendas con sus zonas verdes individuales, o viviendas individuales que comparten una gran zona verde, o incluso una torre que deja más espacio verde a su alrededor. Hay que analizar la situación y adaptarse a cada caso concreto. No hay una solución única.
    • Los servicios ecosistémicos es un concepto que engloba todos los beneficios que nos aporta un cierto ecosistema. También los humanos tenemos una serie de necesidades que cubrir. ¿De qué madera podemos solapar estas dos realidades?

    Reflexiones de Xabier sobre las calles

    • Planifiquemos las infraestructuras verdes y azules como parte integral de la ciudad. Las calles deben formar parte de infraestructura verde, no es necesario limitarla a los parques.
    • La estacionalidad en la naturaleza (las hojas, el polen, el color marrón...) es parte del ciclo de la vida. Podemos y debemos aceptar estos ciclos sin que nos moleste ver hojas o semillas por la calle.
    • En cada nuevo proyecto, preguntémonos con la re-naturalización en mente:
      • qué hay que evitar (por ejemplo, desplazamientos)
      • qué hay que cambiar (por ejemplo, modos y medios más eficientes)
      • qué hay que mejorar (por ejemplo, tecnologías o diseños).
    • Cuando existan calles, preguntemos cuáles son realmente necesarias. ¿Se puede utilizar alguna calle de una manera distinta? ¿Podría ser un parque, una zona de convivencia, una zona de juegos...? 
    • Cada calle tiene tres niveles verticales. Habría que tener en cuenta estos 3 niveles en toda la planificación, porque condicionan no solo infraestructuras inertes sino también parte del ecosistema como las raíces del arbolado, la filtración del agua o la compactación de la tierra.
      • el vuelo (arbolado, cables, alumbrado...)
      • el suelo (la movilidad, el tipo de pavimento...)
      • y el subsuelo (tuberías, raíces, metro...). 
    • ¿Qué puedes hacer en la calle sin tener que pagar? Aprendamos a utilizar esta medida como indicador de bienestar social.

    • Zonas de gran impacto y mejor receptividad social para empezar los cambios: calles en entornos escolares, patios escolares (que pueden convertirse en refugios climáticos), y algunos cruces o rotondas.
    • Vale la pena invertir tiempo y dinero en construir "calles muestra" para poder medir los beneficios a nivel de habitabilidad y ofrecer a la ciudadanía algo concreto que sea más fácil de aceptar que una idea teórica.  

    Ramón Gómez Fdez

    • Aprendamos a tener en cuenta en nuestras planificaciones urbanísticas a los "otros ciudadanos". Es decir, a todo el resto de los ecosistemas con los que convivimos. Pájaros, insectos, reptiles, flores, arbustos, árboles...
    • Las ciudades consumen el 78% de energía, emiten el 60% de gases contaminantes, ocupan el 2% de la Tierra. En España, el 82% de la población vive en ciudades.
    • Estamos en una etapa de analfabetismo natural y ecológico, con algunas personas padeciendo TDN (Trastorno por Déficit de Naturaleza).
    • Hay que aprender a diferenciar entre "jardinería" y "limpieza".
    • Hemos perdido el 80% de las mariposas en los últimos 50 años y todas las especies de insectos están en declive.

    Reflexiones de Ramón sobre las calles

    • Los árboles no son siempre la solución. Un árbol en un alcorque minúsculo, sin espacio en el subsuelo para enraizar, y podas agresivas nunca va a llegar a ser un árbol capaz de desarrollarse plenamente.
    • Muchos árboles en las calles de las ciudades sufren problemas de anclaje. Un árbol necesita entre 3 y 4 veces la proyección de su copa en raíces para alcanzar su envergadura potencial. Un árbol presta servicios ecológicos a su comunidad cuando puede alcanzar los 12m de altura y 8m de proyección de copa.
    • Hay infinidad de estudios que relacionan la presencia de arbolado y zonas verdes con la salud física y mental. 
    • Actualmente existen equipos multidisciplinares para desarrollar los planes urbanísticos. Deberían también incluir ingenieros agrónomos y paisajistas.
    • Se puede utilizar grava en el subsuelo en lugar de arena o tierra, para zonas que haya que pavimentar: compacta mucho menos, y deja pasar tanto el agua como las raíces.
    • Los ayuntamientos suelen tener una lista de especies de árboles indicadas para sus áreas geográficas, pero con el cambio climático sería prudente actualizar estas listas con especies adaptadas a las condiciones que se darán en términos de temperatura y disponibilidad de agua en esas zonas dentro de 30 o 40 años.
    • En términos de árboles, en lugar de adaptar el árbol a la calle, es quizá más sensato adaptar la calle al árbol. Integrar en la planificación el tamaño que alcanza un ejemplar maduro para asegurarse de que se desarrolle en todo su potencial.
    • El concepto de alcorque no debería existir. La extensión en superficie de las raíces de un árbol le proporcionan estabilidad y acceso a nutrientes. Hay que aprender a diseñar espacios verdes que puedan alojar estas proporciones.

    Rodrigo Blanca-Quesada

    • Para empoderar a la ciudadanía y acercar el problema y sus soluciones a pie de calle, se puede empezar por el barrio.
    • A veces es difícil para las personas comprender realmente como nos afecta el cambio climático. Llevando a cabo acciones muy concretas y cercanas, ayudamos a las personas de nuestro alrededor a entender y hacer frente a las consecuencias de la emergencia climática.
    • Ventajas de propuestas a nivel de barrio:
      • Se desarrolla la capacidad para gestionar la información tanto global como local y se aprende a afrontarla de manera colectiva.
      • Quién mejor que los propios vecinos para cambiar y cuidar su propio entorno cotidiano.
      • Resultados rápidos y cercanos si se llevan a cabo actuaciones puntuales (por ejemplo, la termometrada, día sin coche, plantaciones en zonas baldías...)
    • Algunas iniciativas:
      • Verdea tu ciudad: fotos o composiciones de cómo podrían ser algunos espacios de la comunidad si se convirtieran en espacios verdes o de convivencia.
      • Árboles de cartón: plantar árboles de cartón en alcornoques vacíos para señalar su ausencia.
      • Dibujar con tiza: acotar jardines, maceteros o estanques en áreas que la localidad querría ver utilizadas de otra manera.
      • Día sin plástico para visualizar el problema y tratar de encontrar alternativas.
      • Alcorque busca árbol: mapeo de alcorques vacíos con una aplicación de teléfono.
      • Mapeo de Habitabilidad: clasificar las calles locales en relación a su grado de habitabilidad.
      • Árboles de los deseos y árboles de gratitud: darle una oportunidad a la comunidad para agradecerle su función a los ecosistemas que los sustentan.
    • Cuando organizamos actividades concretas y le pedimos a la población general que se implique, la probabilidad de que acudan es mucho más alta que cuando les pedimos que acudan a una reunión.
    • La inquietud por el cambio climático ya existe. Faltan las vías para canalizar las acciones.
    • Es importante celebrar los logros. Disfrutar de la naturaleza en comunidad cuando algún proyecto sale bien ayuda a no perder la esperanza.
    • La comunicación fluida con las autoridades es importante. Hay que señalar cuando se hace mal, pero también agradecer cuando se hace bien. El trabajo por el bien público suele ser bastante ingrato.
    • En las reuniones, dedicarle 10 min a analizar el problema, y los otros 50 a proponer iniciativas o soluciones.

    Consultar la Guía Municipalista de Ecologistas en Acción