El nombre de Les Moles procede de su pasado como zona de extracción de rocas para la fabricación de piedras de molino. Sus 471 hectáreas de suelo forestal y agrícola de secano han albergado tradicionalmente cultivos de algarrobos y olivos, junto a construcciones de arquitectura tradicional en piedra seca. Una parte del paraje funcionó hasta finales de los años noventa como campo de tiro y maniobras militares del Ministerio de Defensa, terreno que recientemente fue adquirido por el empresario Iker Mercaide con el proyecto de transformarlo en el Parque Felisa. En colaboración con la Fundación Felisa la Aliança per la Emergència climática ha emprendido proyectos de reforestación de algunas zonas del paraje. Por el centro del paraje discurre el barranco de Endolça, con vegetación de ribera y un régimen hidrológico natural en muy buen estado de conservación, asociado a una masa forestal madura de bosque y sotobosque mediterráneo.

En el paraje de Les Moles, bajo una presión urbanística sostenida, sobreviven poblaciones significativas de Teucrium edetanum —el poliol mascle, planta endémica de la provincia de Valencia, catalogada como "vigilada" y protegida por ley frente a cualquier destrucción de su hábitat—, junto a tejones, garduñas, cogulladas y chotacabras recogidos en el catálogo valenciano de especies protegidas.

En este paraje el subsuelo conserva además un valioso registro paleontológico del Mioceno superior, con fósiles marinos de entre 7 y 8 millones de años de antigüedad, como los erizos de mar del género Clypeaster y restos de sirenios ("vacas marinas"), que documentan la existencia de una antigua ensenada de aguas cálidas y poco profundas en lo que hoy es este territorio, detectable todavía en afloramiento de arena en algunas zonas. Estos hallazgos permiten reconstruir la línea de costa que existía en la zona durante el Mioceno, cuando el litoral valenciano llegaba hasta puntos hoy situados tierra adentro, y constituyen un patrimonio geológico adicional que refuerza el valor científico del entorno de Les Moles.

La Aliança per l’Emergència Climática lleva más de una decada apoyando las movilizaciones ciudadanas de la Coordinadora per la Protecció de les Moles y Acció Ecologista-Agró para lograr la protección de este paraje de Paterna, amenazado por el proyecto del macrocentro comercial Puerto Mediterráneo, uno de los mayores de Europa, actualmente paralizado. Sus casi 500 hectáreas, conectadas biológicamente con el bosque de la Vallesa y el resto del Parque Natural del Turia, fueron consideradas por la Generalitat como terreno con "valor ecológico notable" para justificar su incorporación al parque.

En agosto de 2021 el Decreto 112/2021 aprobó el nuevo PORN (Plan de Ordenación de los Recursos Naturales) del Turia incorporando oficialmente Les Moles al ámbito protegido, tras años de reivindicación de plataformas vecinales y ecologistas. Sin embargo, el Ayuntamiento de Paterna recurrió esa decisión, y en junio de 2023 el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana estimó parcialmente el recurso y excluyó Les Moles del PORN. Aunque el Tribunal Supremo admitió a trámite en junio de 2024 los recursos de casación presentados por Acció Ecologista-Agró, finalmente el 19 de febrero de 2026 (sentencia 194/2026) desestimó dichos recursos y confirmó la exclusión definitiva de Les Moles del Parque Natural del Turia, un fallo que los colectivos ecologistas califican de "duro golpe" y que podría facilitar la urbanización de uno de los últimos grandes espacios naturales del área metropolitana de Valencia. Pese a este revés, los colectivos han anunciado nuevos recursos, por lo que la batalla legal por Les Moles permanece abierta.