Nuestro territorio abarca Paterna, l’Eliana y San Antonio de Benagéber: un espacio donde la ciudad, la huerta y el bosque mediterráneo se encuentran —a veces en equilibrio y a menudo en conflicto— en el límite entre el área metropolitana de València y las primeras estribaciones de la Serra Calderona. Aquí, el río Turia es mucho más que un cauce: su corredor fluvial enlaza las riberas, el Parc Natural del Túria, La Vallesa y Les Moles, y ofrece refugio y conexión a numerosas especies. Pinares de pino carrasco, lentisco y coscoja; barrancos como el del Mandor; campos, acequias y los últimos retazos de huerta tradicional forman un paisaje diverso que también es nuestra memoria y que condiciona nuestra calidad de vida. La Vallesa y Les Moles son, además, conectores ecológicos esenciales y auténticos pulmones verdes para el área metropolitana.

Pero es un territorio bajo una presión creciente. La expansión de urbanizaciones, polígonos e infraestructuras como la CV-35 y la A-7 ha ido fragmentando los espacios naturales y agrícolas, reduciendo su continuidad y empobreciendo el mosaico de cultivos, márgenes y caminos que sostiene la biodiversidad. A ello se añaden especies invasoras, como la caña común (Arundo donax) en las riberas del Turia, la contaminación asociada al tráfico y a determinadas actividades económicas, y un modelo territorial que durante décadas ha tratado el suelo rural y natural como una reserva disponible para urbanizar.

La emergencia climática intensifica estas amenazas: las sequías son más persistentes, el bosque mediterráneo sufre un mayor estrés y el riesgo de incendio se hace más extremo. El incendio de La Vallesa de agosto de 1994, que afectó a unas 200 hectáreas y obligó a evacuar más de 600 viviendas, continúa siendo un recordatorio de nuestra vulnerabilidad, pero también de la capacidad de la ciudadanía para defender su entorno. Conocer, proteger y restaurar este territorio común es una tarea colectiva: porque cuidar el Turia, los bosques, la huerta, los entornos en que vivimos y la biodiversidad que los habita es cuidar los pueblos y las personas que los habitamos.