Tertulias
Nos encanta aprender cosas nuevas, vernos las caras y charlar. Si a ti también te gusta comentar, participar y opinar, queremos contar contigo para la próxima tertulia. Normalmente escogemos un artículo (científico, noticias, etc) o un capítulo de un libro para leerlo con antelación. Así, vamos a la tertulia con los deberes hechos y podemos disfrutar de ver las cosas desde perspectivas diferentes y pensar cómo podemos aplicar lo que hemos aprendido para hacer del mundo un sitio mejor.
Hacemos las tertulias según los principios del aprendizaje dialógico (TLD), que originariamente se aplicaba a tertulias literarias y actualmente se aplica a una variedad de materias. La dinámica de una tertulia dialógica es la siguiente: antes de la tertulia, cada persona lee el texto y va subrayando los fragmentos que quiere comentar en la tertulia. Cuando comienza la tertulia, se elige una persona que la conducirá. En nuestro caso, como comentamos artículos que tienen pocas páginas, la persona conductora pregunta quién tiene cosas que comentar de cada página (si son libros, normalmente se hace la división por capítulos), se apuntan las personas y comienza la tertulia dando la palabra por orden que aparece el fragmento en el artículo. Las personas intervinientes van leyendo lo que subrayaron y lo van comentando después, y el resto de participantes puede también dar su opinión sobre cada fragmento seleccionado. De esta forma se establece un diálogo muy enriquecedor en el que se van contrastando y complementando las diversas interpretaciones del texto, lo que redunda en un enriquecimiento colectivo.
¿Te apuntas?
Entrevista a la Filósofa Carmen Madorrán + De inversiones "verdes" a seguridad y geopolítica: así está mutando la sostenibilidad en las empresas.
21 Enero 2026 | 16:30 - 18:00 | Centro Social La Canyada
En la entrevista, la pensadora defiende que habría que entender nuestras economías como algo que se ha extralimitado por encima de los que sería sano, deseable, justo, sostenible. "Como un cuerpo que ya no puede tenerse en pie", resume. "Es una llamada directa a la sociedad y a las instituciones para abrir un debate democrático inaplazable" ante un "modelo que nos está llevando al colapso ecológico y social".
En el artículo sobre seguridad geopolítica, las citas paralelas del G20 y de la COP30 han dejado un par de mensajes subliminales: por un lado, que la neutralidad energética no contará en los próximos años con la Administración Trump; y por otro, que las inversiones ESG han virado hacia otras siglas menos sostenibles: Energía, Seguridad y Geopolítica.
Puedes leer los artículos completos aquí:
La Recivilización
4 Junio 2025 | 17:00 a 19:00 | Centro Sociocultural de l'Eliana
Para esta tertulia nos acercamos a un libro interesantísimo, escrito con mucha claridad mental por Fernando Valladares.
Fernando Valladares plantea que la humanidad atraviesa una crisis civilizatoria, no solo ambiental o económica. La solución no es solo tecnológica, sino un cambio profundo de valores, prioridades y formas de organización social, lo que él llama “recivilización”.
Aquí dejamos un resumen de algunos de sus conceptos:
1. Crisis sistémica y multidimensional
La crisis actual no es solo climática, es también ecológica, social, económica, cultural y de la democracia.
Todas están interconectadas y se retroalimentan.
2. Límites planetarios
El planeta tiene límites biofísicos que estamos sobrepasando. Como consecuencia, sufrimos un cambio climático, una pérdida alarmantes de biodiversidad, la degradación de suelos y una contaminación que perjudica nuestro medio ambiente y nuestra salud.
Ignorar estos límites hace inviable el modelo actual de crecimiento infinito.
3. Crítica al tecno-optimismo
Valladares cuestiona la idea de que la tecnología por sí sola sea capaz de salvarnos.
La tecnología es necesaria, pero es insuficiente si no va acompañada de cambios sociales, políticos y éticos.
4. Desigualdad e injusticia
La crisis afecta más a quienes menos han contribuido a ella. El sistema actual genera exclusión y aumenta la brecha entre ricos y pobres. Esto a su vez debilita la cohesión social.
No puede haber sostenibilidad sin justicia social.
5. Recivilizar: cambiar valores
La “recivilización” implica pasar del individualismo al bien común. Priorizar el cuidado (tanto de personas como de la naturaleza en la que vivimos). Hay que aprender a valorar la cooperación sobre la competencia y replantearnos qué entendemos por progreso y éxito.
6. Nuevo modelo económico y social
Valladares propone avanzar hacia:
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Economías más locales y resilientes
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Consumo responsable y decrecimiento selectivo
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Sistemas democráticos más participativos
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Estados fuertes y redes de cooperación internacional
7. Papel de la ciudadanía
Este cambio es responsabilidad de gobiernos o empresas, pero necesariamente ha de ir impulsado por cambios personales que hagamos la ciudadanía (hábitos, consumo, participación), de un activismo informado y de una presión social que sea capaz de transformar políticas públicas
La ciudadanía es clave para impulsar el cambio.
Artículos de Julia Steinberger y Paula Jiménez
22 Octubre 2025 | 18:00 a 19:30 | Casa de Cultura de l'Eliana
En esta ocasión para la tertulia hemos escogido el artículo "Julia Steinberger y los lobbies del negacionismo climático: “No hay victoria posible en este contexto" publicado por el medio de comunicación El Salto el 21 de septiembre de 2024 y el artículo de Paula Jiménez "Las clases populares le están dando la espalda al cambio climático porque se sienten fuera de lo que vendrá" publicado en la revista Climática el 9 de Septiembre del 2025.
Julia Steinberger es profesora de Ecología Social y Economía Ecológica en la Universidad de Leeds (Reino Unido), coautora del tercer capítulo del sexto informe del IPCC y simpatizante del movimiento internacional que desde la desobediencia civil busca alertar sobre la catástrofe planetaria en puerta por seguir quemando combustibles fósiles.
Frente a la desinformación organizada y los lobbys que la alimentan y la sostienen, Steinberger propone dos cambios urgentes:
La evidencia científica por sí sola ya no basta
El movimiento climático debe priorizar la batalla cultural y comunicacional para contrarrestar la desinformación organizada que bloquea la acción democrática frente a la crisis climática.
Formar activistas y académicos como comunicadores públicos eficaces
Sin abandonar la protesta, Steinberger llama a usar las herramientas de los lobbys que organizan la desinformación y manipulan datos formando activistas y académicos como comunicadores públicos eficaces, influyendo en medios, educación y la política para poder construir una narrativa clara que defienda la democracia y la justicia climática frente al neoliberalismo.
Paula Jiménez Argumosa es socióloga y economista, integrante de la consultora Traza, y lleva años realizando investigaciones sobre la percepción del cambio social y del cambio climático por parte de las clases populares. Este artículo se centra en la actual desconexión que existe entre las clases populares y las políticas climáticas; y posibles soluciones. Sus ideas claves son:
El discurso ecologista no conecta con las preocupaciones reales diarias de las clases populares
Existe una desconexión entre la política climática y las clases populares. Jiménez sostiene que muchas personas de las clases populares no son negacionistas, sino que rechazan la propuesta climática actual porque no ofrece una alternativa material clara al mundo industrial que desaparece. La narrativa climática dominante, técnica y abstracta, no conecta con sus preocupaciones reales sobre empleo, vivienda, movilidad y arraigo.
La extrema derecha aprovecha este vacío con soluciones falsas
Existe una brecha entre la “clase cultural cosmopolita”, que piensa el clima en clave planetaria e individual, y las clases populares, cuyo horizonte es local, nacional y comunitario. Al no ser escuchadas, estas clases se sienten excluidas y la extrema derecha aprovecha ese vacío ofreciendo discursos identitarios y falsas soluciones.
Políticas concretas y escucha real
El artículo reclama pasar de lemas y relatos identitarios a políticas públicas tangibles (industria, transporte, energía, comercio, vivienda) construidas con participación barrial. Solo así puede lograrse un consenso social amplio para la transición ecológica, basado en soluciones colectivas y en el reconocimiento del arraigo como motor de cuidado ambiental.